
Y de repente no sé que siento,
y de repente no sé que pienso,
al parpadear te tengo,
al despertar te pierdo;
como el árbol, sus hojas
como la rosa, sus pétalos ante
un amor incrédulo,
como la víbora, su piel
como la primavera, su candidez
como esas perdidas sin remedio
que observar y resignar permiten.
Y de repente no sé que sueño,
de repente no sé que anhelo,
al respirar te invoco,
al existir te sostengo;
como el cielo, su pureza
como el mar, su grandeza ante algún ser
que no se haya en busca de otro nido,
como el lobo, su fiereza
como el invierno, su desapego
como esos atajos insospechados
que tomamos sin buscar.
Y de repente no sé que espero,
y de repente sé que subsisto y persisto,
por pasión o ambición;
que más da una razón mientras vivo.
y de repente no sé que pienso,
al parpadear te tengo,
al despertar te pierdo;
como el árbol, sus hojas
como la rosa, sus pétalos ante
un amor incrédulo,
como la víbora, su piel
como la primavera, su candidez
como esas perdidas sin remedio
que observar y resignar permiten.
Y de repente no sé que sueño,
de repente no sé que anhelo,
al respirar te invoco,
al existir te sostengo;
como el cielo, su pureza
como el mar, su grandeza ante algún ser
que no se haya en busca de otro nido,
como el lobo, su fiereza
como el invierno, su desapego
como esos atajos insospechados
que tomamos sin buscar.
Y de repente no sé que espero,
y de repente sé que subsisto y persisto,
por pasión o ambición;
que más da una razón mientras vivo.
GloW